El embargo de cuentas bancarias en Guatemala busca asegurar el cumplimiento de obligaciones, pero en la práctica enfrenta limitaciones que reducen su eficacia. La falta de respuesta oportuna de los bancos y la insuficiencia de fondos evidencian una brecha entre la resolución judicial y el cobro efectivo, convirtiéndolo muchas veces en una medida más formal que realmente ejecutiva.